¿Por qué seguimos construyendo igual?
Economía circular, industrialización y sostenibilidad en la construcción
Una conversación sin guion sobre las barreras reales que impiden transformar el sector de la construcción — entre arquitectura, industria y academia.
Participantes:
Cristina Sendra – EIG – Grupo Construcia · Eco Intelligent Growth, S.L.
Ignasi Pérez Arnal – REBUILD · atom modular · BIM Academy Spain
Marc Chalamanch – Archikubik
Mauro Manca – Energreen Design
+ el público
Impulsado por : Archikubik · Energreen Design · Komuniki
Con el apoyo de: URSA by Etex · Mapei Spain, S.A.U. · SIMON · ACCESS SAFETY Group
Partners : Construnews
01 El problema: buenas ideas que no llegan a la obra
El punto de partida de la sesión fue una pregunta incómoda: ¿por qué tantos proyectos con ambición circular o sostenible acaban siendo algo muy diferente cuando se ejecutan? La conversación partió de la constatación compartida de que las buenas intenciones —tanto en diseño como en especificación— tienden a disolverse en la cadena de decisiones que va del proyecto a la obra.
«Todas las buenas iniciativas, todas las buenas ideas, la mayoría no se ejecuta. Las cosas se paran al momento de ponerlas en práctica.»
Los participantes identificaron este como un síntoma estructural, no una excepción puntual.
02 Economía circular: más allá del reciclaje
Uno de los debates más intensos giró en torno al uso —y el abuso— del concepto de economía circular. Los ponentes coincidieron en que el término se utiliza frecuentemente como sinónimo de reciclaje, cuando en realidad exige repensar todo el ciclo de vida del material: su origen, su uso, sus segundas y terceras vidas.
Se señaló que en una obra entra un camión de materiales y sale un camión de residuos —un 38% según datos del Green Building Council— pero que ese flujo de salida aún no se percibe como un flujo de materiales con valor potencial. Falta la industria capaz de gestionar esos recursos.
«Somos la única especie animal que produce residuos no aprovechables por otro. Eso es un fallo de diseño.»
03 La cadena de valor fragmentada
Un argumento central fue la disfunción que genera la fragmentación del sector: quien invierte no es necesariamente quien explota el edificio, y quien capta el retorno económico de una decisión sostenible no siempre es quien asumió su coste. Esto desincentiva la inversión en calidad circular.
El caso paradigmático que emergió fue el del baño industrializado: un producto con menos incidencias en postventa, con mayor control de calidad y que genera menos residuos en obra, pero que sigue siendo difícil de implantar porque el diferencial de precio inicial (400 € de media) se percibe como un coste, no como un ahorro diferido.
«El retorno está en el facility management, que representa el 70% del coste de un edificio. Pero como yo ya no voy a estar ahí, que se lo encuentre el siguiente.»
04 Industrialización: la gran promesa pendiente
La industrialización de la construcción fue un tema recurrente. Se reconoció que en 10 años se ha pasado de 4.000 baños industrializados al año a 40.000 —un avance real—, pero que la replicabilidad sigue siendo limitada. Las cocinas industrializadas, por ejemplo, apenas están presentes en dos empresas en España.
El paralelismo con la industria del automóvil fue debatido: ¿podría la construcción adoptar lógicas de producto industrializado, accesible y con garantías de desempeño conocidas? La respuesta fue ambivalente: el modelo es inspirador, pero la diversidad de cada proyecto, la fragmentación de actores y la lógica de concurso a precio más bajo dificultan la traslación directa.
«En 6.000 años nadie ha inventado la manera de poner dos ladrillos en vez de uno para tardar la mitad. Hemos sido incapaces de cambiar un ladrillo.»
05 Regulación, mentalidad y pereza: el triángulo del inmovilismo
Ante la pregunta de por qué, sabiendo lo que sabemos desde 2008, seguimos construyendo de la misma manera, los ponentes convergieron en tres factores: la falta de regulación exigente, la inercia cultural y —sin eufemismos— la pereza. A estos se añadió un cuarto: la rentabilidad del statu quo. Quien gana mucho haciendo las cosas mal tiene pocos incentivos para cambiar.
También se debatió el papel de las certificaciones de sostenibilidad, cuyo rigor variable las hace vulnerables a convertirse en operaciones de imagen sin impacto real. Y se apuntó que nadie compra vivienda por sus credenciales sostenibles: compra por precio y metros cuadrados.
«Nadie compra por sostenibilidad. Por eso la pregunta es cómo hacemos que lo sostenible cueste lo mismo que lo otro.»
06 Una conclusión compartida: hay que pensar de otra manera
La mesa cerró con una reflexión sobre escala temporal: el sector sigue pensando solo en el tramo que va del diseño a la entrega, ignorando tanto el antes (el origen de los materiales) como el después (el fin de vida del edificio). Sin ampliar ese horizonte mental, difícilmente cambiarán las prácticas.
La sesión no ofreció soluciones definitivas —no era su objetivo—, sino un diagnóstico honesto sobre la distancia entre el discurso y la práctica en el sector de la construcción, con la voluntad de que nombrar los problemas sin filtros sea ya un primer paso.